Capitulo 1
El hombre que deseaba oro
Bansir el fabricante de carros de la cuidad de Babilonia, se sentía ,muy desanimado. Sentado en el muro que rodeaba su propiedad, contemplaba tristemente su modesta casa y su taller, en el que había un carro sin acabar. Su mujer salía a menudo a la puerta, le hacia una mirada furtiva, recordándole que ya casi no les quedaba comida y que tendría que acabar ese carro para entregárselo al rico cliente.
Sin embargo, su cuerpo grande y musculoso permanecía inmóvil, apoyado en la pared.
Su casa estaba dominada, en la parte trasera, por los muros que rodeaban las terrazas del palacio real. Y a la sombra de su majestad se dibujaba su modesta casa, y muchas otras también. Así era Babilonia una mezcla de suntuosidad y simplicidad, de cegadora riqueza y de terrible pobreza.
Bansir estaba demasiado absorto en su propio problema para oír o prestar atención del ajetreo confuso de la rica ciudad. Fue el sonido familiar de una lira que le saco de su ensoñación. Se dio la vuelta y vio el rostro expresivo y sonriente de su mejor amigo, Kobi el músico.
Kobi saludo a su amigo y le dijo que le hiciera el favor de sacar dos shekeles de su bolsa, que debe estar bien llena, puesto que no estas trabajando en tu taller, y me los prestas hasta después del festín de los nobles de esta noche.
Bansir le contesto - Si tuviera dos shekeles, no podría prestárselos a nadie, ni a ti, mi mejor amigo, porque seria toda mi fortuna. Nadie presta su fortuna ni a su mejor amigo.
- ¿Qué? -exclamó Kobi sorprendido- No tienes mi un shekele en tu bolsa y permaneces sentado en el muro como una estatua
Bansir dijo que debe ser un suplicio que me han enviado los dioses. Comenzó con un sueño, un sueño que no tenia sentido, en el que yo creía que era un hombre afortunado. Tenia muchos shekeles y monedas de oro, compraba todo lo que deseaba para mi. Me invadía un maravilloso sentimiento de satisfacción.
Kobi dijo que era un bello sueño en efecto pero ¿Por qué sentimientos placenteros te habían de convertir en una estatua colocada sobre un muro?
-¿Por qué? Porque en el momento que me he despertado y he recordado hasta que punto mi bolsa se encontraba vacía, me ha invadido un sentimiento de rebeldía. Bansir también decía, vivimos en la ciudad mas rica del mundo y ante nosotros de extiende esta riqueza, pero no poseemos nada de ella.
¿Por qué no podemos conseguir mas plata y más oro, más de lo necesario para poder comer y vestirse?
-Durante todos estos años, que hemos sido amigos, nunca habías hablado así dijo Kobi.
Bansir le respondió que durante todos estos años, jamás había pensado así y también y decía: Deseo ser rico. Quiero poseer tierras y ganado, lucir bellas ropas y llenar mi bolsa de dinero.
Kobi también decía que el no estaba satisfecho porque todo el dinero que ganaba se lo gastaba rápidamente y deseaba tener una lira suficientemente grande.
Bansir le dijo, tu deberías tener una lira así. Nadie en la ciudad de Babilonia podría hacerla sonar mejor que tu.
Luego observaron una larga columna de hombres medio desnudos, los portadores de agua que venían del rio. Todos caminan juntos al rio a los jardines al rio, cada de cada año, ¡Me dan pena esos pobres animales, Kobi!
- A mi también me dan pena. Pero me hacen recordar que nosotros no estamos mucho mejor que ellos, aunque nos llamamos libres.
Bansir dijo que era cierto, y ¿No deberíamos de intentar averiguar como los otros consiguieron su oro y hacer como ellos?
Luego Kobi añadió, me he cruzado con nuestro viejo amigo Arkad, que se paseaba en su carro dorado, Bansir dijo: Si, dicen que es el hombre mas rico de toda Babilonia.
-Kobi, lo que acabas de decir ha hecho nacer en mi una luminosa idea -un nuevo brillo apareció en los ojos de Bansir-. Vayamos a ver a Arkad y preguntémosle cómo podríamos conseguir ganancias por nosotros mismos.
-Hablas poseído por una autentica inspiración, Bansir. Traes a mi mente una nueva visión de las cosas. Me haces tomar conciencia de la razón por la que nunca hemos tenido nuestra parte de riqueza. Nunca la hemos buscado activamente. Tú ha trabajado mucho al igual que yo, en lo que nos hemos triunfado.
-Vayamos a ver a Arkad dijo Bansir-. Pidamos a los amigos de nuestra infancia que tampoco han triunfando qué se unan a nosotros y que con nosotros su sabiduría.
-Eres en verdad un amigo considerado, Bansir. Por esos tienes tantas amistades, haremos como dices. Vayamos hoy a buscarlos y llevémoslos con nosotros.
Capitulo 2
El hombre más rico de Babilonia
En la antigua Babilonia vivía un hombre muy rico que se llamaba Arkad. Su inmensa fortuna lo hacía admirado en todo el mundo. También era conocido por su prodigalidad. Daba generosamente a los pobres. Gastaba mucho en si mismo. Pero su fortuna se acrecentaba cada año más de lo que podía gastar.
Un día, unos amigos de la infancia lo fueron a ver y le dijeron:
-Tú Arkad, eres mas afortunado que nosotros. Te has convertido y en el hombre más rico de Babilonia mientras que nosotros todavía luchamos por subsistir. Tú puedes llevas los más bellas ropas y regalarte con los más raros manjares, mientras que nosotros nos hemos de conformar con vestir a nuestras familias de manera apenas decente y alimentarlas tan bien como podemos.
- Sin embargo en un tiempo fuimos iguales. Estudiábamos con el mismo maestro, jugábamos a los mismos juegos, y durante ese año no fuiste mejor ciudadano que nosotros.
Y por lo que podemos juzgar, no has trabajado más duro ni más arduamente que nosotros. ¿Por qué entonces te elije a ti la suerte caprichosa para que goces de todas las cosas buenas de la vida y a nosotros, que tenemos los mismos méritos, nos ignora?
-Si no habéis conseguido con qué vivir de manera sencilla desde los años de nuestra juventud, es que habéis olvidado aprender las reglas que permiten acceder a la riqueza, o también puede ser que no lo hayáis observado, dijo Arkad.
"La Fortuna Caprichoso” es una diosa malvada que no favorece siempre a las mismas personas. Al contrario, lleva a la ruina a casi todos los hombres sobre lo que ha hecho llover oro sin que hicieran esfuerzo alguno. Hace actuar de manera desordenada a los derrochadores y flexivos que gastan todo lo que ganan, dejándoles tan solo apetitos y deseos tan grandes que no pueden saciarlos. En cambio, otros de a los que favorece se vuelven ávaros y atesoran sus bienes por miedo a gastar lo que tienen, pues saben que no son capaces de reponerlos. Además siempre temen ser asaltados por ladrones y condenan a vivir una vida vacía, solos y miserables. Probablemente existen otros que pueden usar el oro que han ganado sin esfuerzo, hacerlo rendir y continuar siendo hombres felices y ciudadanos satisfechos. Sin embargo, son poco numerosos. Sólo los conozco de oídas. Pensad en los hombres que repentinamente-han heredado fortunas y decidme si esto que os digo no es cierto.
Luego los amigos le pidieron que les explicara cómo se había convertido en un hombre tan próspero.
- En mi juventud miré a mi alrededor y vi todas las buena cosas que me podían dar felicidad y satisfacción, y me di cuenta de que la riqueza aumentaba el poder de esos bienes.
La riqueza es un poder, la riqueza hace posible muchas cosas.
Permite amueblar una casa.
Permite navegar por mares lejano,
Permite degustar finos manjares.
Permite comprar adornos.
Permite, incluso construir templos para los dioses.
La riqueza permite muchas cosas que nos procuran placer a los sentidos y satisfacción al alma.
Cuando comprendí todo eso, me prometí que yo tendría mi parte de la cosas buenas de la vida. No me conformaría con ropas menos caras que sólo serían respetables. No me contentaría con la vida de un pobre hombre.
Siendo como ya sabéis , el hijo de un humilde comerciante, y miembro de una familia numerosa, no tenia esperanzas de heredar, así que decidí que si quería obtener lo que deseaba necesitaría tiempo y estudio.
En cuanto al tiempo todos los hombres lo tienen en abundancia, Vosotros habéis dejado pasar el tiempo necesario para enriquecerse.
En lo que concierne al estudio, ¿No nos enseño nuestro sabio profesor que posee dos niveles? Las cosas que ya hemos aprendido y la formación que nos muestra cómo descubrir las que no sabemos.
Así que Arkad decidió buscar lo que tenía que hacer para acumular riqueza, y cuando lo encontró, tomo la decisión de hacerlo y de hacerlo bien.
Encontré un puesto de escriba en la sala de archivos, en el que trabajo largas horas todos los días, trabajaba semana tras semana, mes tras mes, sin embargo nada le quedaba de lo que ganaba.
Luego un día Algamish vino a la casa del señor de la ciudad y encargo una copia de la novena ley; me dijo "La tengo que tener en mi poder dentro de dos días; si el trabajo esta hecho a tiempo te daré dos monedas de cobre”
Arkad trabajo muy duro pero no logro terminar. Algamish estaba enfadado y Arkad le pregunto: Algamish sois un hombre rico, decidme como puedo hacerme rico y trabajare toda la noche para que cuando el sol se levante la ley esté ya grabada”.
El respondió: "eres un joven astuto, acepto el trato"
Arkad paso toda la noche escribiendo. Y cuando el llego las tablillas estaban terminadas.
Ahora, dije cumple tu promesa.
Luego dijo tú ya has cumplido tu parte del trato, ahora yo estoy dispuesto a cumplir la mía.
"Las ideas de los jóvenes, continuó, son luces resplandecidas que brillan como meteoros que iluminan el cielo; pero la sabiduría del anciano es como las estrellas filas que lucen siempre de la misma manera, de modo que los marinos puedan confiar en ella."
También le dijo que encontró el camino de la riqueza cuando decidí que una parte de lo que ganaba me tenia que pertenecer. Pagas el zapatero, el sastre, la comida, etc, pagas a todo el mundo menos a ti.
Si guardas la décima parte de lo que ganas en un año ¿Cuánto tendrías en diez años?
respondió: tanto como gano en un año.
¡Si te quieres hacer rico, tus ahorros te deben rendir y estos rendimientos rendirte a su vez!
"Una parte de lo qué tú ganas es tuyo y lo puedes conservar. No debe ser menos de una décima parte, sea cuál sea la cantidad que tú ganes. Primero págate tu mismo.
"La riqueza, como él árbol, nace de una semilla. La primera moneda que ahorres será la semilla que hará crecer el árbol de riqueza"
Arkad decidió que lo intentaría, y cuándo le pagaban, tomaba una moneda de cobre de cada diez y la guardaba. Algamish volvió y le dijo: ¿te has pagado con la decima parte de lo que has ganado este año?
El respondió; si maestro, se la he dado a Azmur el fabricante de ladrillos, el ira a comprarme unas joyas.
Algamish dijo: has perdido tus ahorros, también le dijo, que los consejos se piden a personas que trabajan en esa materia.
Luego Arkad volvió a ahorrar una moneda de cobre de cada diez que ganaba. Algamish volvió y le preguntó ¿Qué progresos has realizado?
He confiado mis ahorros en Ager , el fabricante de escudos y me paga los intereses cada cuatro meses. y con los Intereses me doy un gran festín, con miel buen vino y pastel.
Agamish rió: "Te comes los beneficios de tus ahorros."
Tras eso, Arkad no vio a Algamish en dos años, y le dijo: "Arkad, ¿ya eres rico, tal como soñabas?"
El respondió: "No todavía no poseo todo lo que deseo. pero obtengo beneficios que se están multiplicando.”
Luego Algamish le dijo: has aprendido la lección y mis negocios son muy grandes, y si quieres ir a Nipur a encargarte de mis tierras de allí te haré mi socio y compartiremos los beneficios
Arkad fue a Nipur y se encargo de los negocios.
Esa fue la historia que conto Arkad.
Hubieron muchos comentarios sobre esta historia y Arkad los respondió.
Uno pregunto ¿Qué nos aconsejas para que nosotros también nos hagamos rico?
-Os recomiendo que pongáis en práctica los sabios principios de Algamish.
También les decía que consultaran a los hombres sabios. Buscad el consejo de quienes manejan dinero todos los días. Aprovechad la vida mientras estáis en este mundo.
Tras decir eso sus amigos le dieron las gracias y se fueron.
El día que tomaron conciencia de la verdad que había sido trasmitida de Algamish a Arkad y de Arkad a ellos, fue un hito en sus vidas.
Una parte de lo que ganáis revierte en vosotros, conservadla
Para mí, esta frase significa que todas las personas que tienen ingresos económicos, ya sea que ganen poco dinero o bastante dinero, tienen que saber gastar ese dinero y no malgastarlo en cosas innecesarias, no que lo tienen que conservar, y utilizar en cosas que si nos van a servir, como: la alimentación. También tenemos que tomar una parte de lo que ganamos, porque esa parte nos tiene que pertenecer, pues pagamos tantas cosas en esta vida, pero no nos tomamos el tiempo de pagarnos a nosotros mismos, así que tenemos que tomar una décima parte de lo que ganamos y la tenemos que cuidar muchísimo y también tenemos que revertir nuestro dinero en vosotros y aprender a conservarlo, para que al final tengamos nuestra propia riqueza, gracias al buen manejo de nuestro dinero.
Capitulo 3
Las siete maneras de llenar una bolsa vacía
La gloria de Babilonia persiste; a través de los siglos, ha conservado la reputación de haber sido una de las ciudades más ricas y con más fabulosos tesoros.
Las riquezas de Babilonia son el resultado de la sabiduría de sus habitantes, que primero tuvieron que aprender la manera de hacerse ricos.
Cuando el buen rey Sargón regresó a Babilonia después de vencer a los elamitas, sus enemigos, se encontró ante una situación grave; el canciller real le explicó las razones de ello.
-Tras varios años de gran prosperidad que nuestro pueblo debe a su Majestad, que ha construido grandes canales de riego y grandes templos para los dioses, ahora que las obras se han acabado, el pueblo parece no poder cubrir sus necesidades.
-Los obreros no tienen trabajo, los comerciantes tienes escasos clientes, los agricultores no pueden vender sus productos, el pueblo no tiene oro suficiente para comprar comida.
El rey pregunto, ¿Pero a dónde ha ido todo el dinero que hemos gastado en sus mejoras?
-Me temo mucho que ha ido a parar a manos de algunos pocos hombres muy ricos de nuestra ciudad, respondió el canciller.
El rey se hacía muchas preguntas como: ¿Por qué no pueden todos los hombres aprender a hacer fortuna y así hacerse ricos?
-Vuestra pregunta contiene su propia respuesta, Vuestra Majestad ¿Quién posee la mayor fortuna de la ciudad de Babilonia?
Es Arkad, el hombre mas rico de Babilonia, tráemelo mañana.
El día siguiente, somo había ordenado el rey se presento Arkad.
El rey también le preguntó: ¿Poseías algo cuando empezaste? El respondió que sólo un gran deseo de riqueza.
Y el rey le dijo a Arkad que la cuidad se encontraba en una situación muy delicada porque son pocos los hombres que conocen las manera de adquirir riquezas.
Deseo que Babilonia sea la ciudad más rica del mundo, y eso significa que debe haber muchos hombres ricos. Y el rey le pregunto a Arkad ¿Enseñarías tu ciencia a un grupo de maestros?
Arkad le contestó: Compartiré gustoso toda la ciencia que pueda poseer por el bienestar de mis ciudadanos y la gloria de mi rey. Haced que vuestro buen canciller me organice una clase de cien hombres y yo les enseñaré las siete maneras que han permitido que mi fortuna floreciera cuando no había en Babilonia bolsa más vacía que la mía.
Dos semana más tardes, se reunieron las cien personas elegidas.
Arkad comenzó a hablar, me ha pedido que os transmita mi saber, ya que yo fui, en un tiempo, un joven pobre que deseaba ser rico.
Arkad guardo sus tesoros en una ajada bolsa. Detestaba verla así , vacía e inútil y por eso se esforzó por encontrar las maneras de llenar una bolsa y encontró siete.
Escuchad atentamente la ciencia que os voy a comunicar; debatid las cuestiones conmigo, discutidlas entre vosotros. Aprended estas lecciones a fondo para que sean la semilla de una riqueza que hará florecer vuestra fortuna.
Os mostraré maneras sencillas de llenar vuestra bolsa.
Siete maneras para llenar una bolsa vacía
La primera manera:
Empezad a llenar vuestra bolsa
Para empezar a llenar vuestra bolsa, las primeras armas que tenemos que tener para triunfar son; un trabajo y un salario, y pues existen varios trabajos y oficios que permiten al hombre ganar dinero, y para empezar a llenar nuestra bolsa tenemos que aprender a gastar nuestro dinero de una forma correcta, de cada diez monedas que ganemos y guardemos en nuestra bolsa, retiraremos sólo nueve para gastar, así nuestra bolsa se comenzara a llenar y sentiremos una satisfacción personal.
La monedas que tomáis de vuestra bolsa nos darán joyas, muebles, etc. Y las que no retiráis, nos darán oro, tierras, etc.
Así que esta manera es muy importante, porque nos dice que de cada diez monedas que ganemos solo gastemos nueve y así podremos llenar nuestro bolsillo rápidamente.
La segunda manera:
Controlad vuestros gastos
La segunda manera es controlad vuestros gastos, primero tenemos que considerar los gastos obligatorios estos siempre crecen en proporción a nuestros ingresos si non hacemos algo para evitarlos.
No tenemos que confundir nuestros gastos obligatorios con vuestros deseos. Los deseos son muchos pero los que pueden ser satisfechos son pocos.
Esta segunda manera nos dice que tenemos que trabajar con un presupuesto, ajustándolo según a nuestras necesidades, y no debemos tocar la décima parte destinada a llenar nuestra bolsa. El presupuesto tiene que ser nuestro primer instrumento en el control de los gastos, porque este nos va a ayudar a aumentar vuestra fortuna, os hará capaces de cumplir vuestros mayores deseos defendiéndolos de los caprichos fútiles.
La segunda manera es demasiado importante porque nos va a ayudar a presupuestad los gastos de modo que siempre vamos a tener dinero para pagar los que son inevitables, y para satisfacer los deseos aceptables sin gastar mas de nueve décimos de vuestros ingresos.
La tercera manera:
Haced que vuestro oro fructifique
Esta manera nos quiere decir que tenemos que ver la manera de hacer que vuestro tesoro aumente. Cuando ya tengamos nuestra propia fortuna, nosotros tenemos que buscar la manera de que este dinero se multiplique y así obtengamos una gran fortuna, como lo hizo el granjero que llevo diez monedas de oro a un prestamista cuándo nació su primer hijo, y al final cuándo el hijo ya tenia cincuenta años, el prestamista devolvió al hijo ciento setenta y siete monedas, así tenemos que ser nosotros en nuestra vida, el tesoro que poseamos lo tenemos que producir para que estos ingresos nos ayuden a enriquecernos.
La cuarta manera:
Proteged vuestros tesoros de cualquier pérdida
La mala suerte es un circulo brillante. El oro que contiene una bolsa debe guardarse herméticamente. Si no desaparece.
El primer principio de la inversión consiste en asegurar vuestro capital. Antes de prestar vuestro oro a cualquiera nos tenemos que asegurar de que el deudor nos pueda devolver nuestro dinero. También antes de invertir nuestro dinero en cualquier terreno, debemos ser consientes de los peligros que pues presentarse. La primera inversión de Arkad, fue muy mala porque lo estafaron.
Esta manera consiste en que tenemos que cuidar mucho nuestro tesoro y no confiarnos en nuestra inteligencia, esta manera también es importante porque así evitamos que nuestra bolsa se vacié una vez llena.
La quinta manera:
Haced que vuestra propiedad sea una inversión rentable.
-Si un hombre reserva una novena parte de las ganancias que le permiten vivir y disfrutar de la vida y si una de esas nueve partes puede convertirse en una inversión rentable sin perjudicarla, entonces sus tesoros crecerán con mayor rapidez.
También en esta quinta manera decía que un hombre tiene que tener un techo que lo proteja a él como a los suyos. Y el hombre que posea casa propia será bendecido.
Así que nosotros tenemos que poseer nuestra casa, aunque sea humilde pero que sea propiedad de uno, así se evita de vivir en barrios de mala reputación y se vive mucho mejor, porque los niños tienen un patio en donde jugar y las mujeres pueden cultivar sus vegetales y sus flores para adornar su hogar,
La sexta manera:
Asegurar ingresos para el futuro
La vida de cada hombre va de la infancia a la vejez. Este es el camino de la vida y ningún hombre puede desviarse a menos que los dioses lo llamen prematuramente al más allá. Por este motivo declaro: El hombre es quien debe prever unos ingresos adecuados para su vejez y quien debe preparar a su familia para el tiempo en que ya no esté con ellos para reconfortarlos y satisfacer sus necesidades. Ésta lección os enseñará a llenar la bolsa en los momentos en que ya no sea tan fácil para vosotros aprender.
También tenemos que planificar algunos ingresos o ahorrar un dinero que le dure muchos años y del que podía disponer.
Esta sexta manera nos dice que todos los hombres tienen que acumular bienes, como por ejemplo: comprar casas y tierras, con el fin de que cuando sean ancianos, y ya no puedan trabajar, pueden vender esas propiedades y así ya tienen ese dinero para su futuro.

La séptima manera:
Aumentad vuestra habilidad para adquirir bienes
El deseo debe proceder a la realización. Vuestros deseos tienen que ser fuertes y bien definidos. Los deseos vagos no son más que débiles deseos. El único deseo de ser rico no tiene ningún valor. Un hombre que desea cinco monedas de oro se ve empujado por un deseo tangible que tiene que culminar con urgencia. Una vez que ha aumentado su deseo de guardar en lugar seguro cinco monedas de oro, encontrará el modo de obtener diez monedas, luego veinte y más tarde mil; y de pronto se hará rico. Si aprende a fijarse un pequeño deseo bien definido, ello lo llevará a fijarse otro más grande; así es como se construyen las fortunas. Se empieza con cantidades pequeñas y luego se pasa a cantidades más importantes. De este modo el hombre aprende y se hace más hábil.
Los deseos tienen que ser pequeños y bien definidos, para hacerse rico se empieza con cantidades pequeñas y luego pasa a cantidades más importantes. También un hombre tiene que perfeccionar en su oficio para que su remuneración aumente. Si nosotros adquirimos más conocimientos, más dinero ganaremos.
El hombre que se respete a sí mismo debe realizar estas cosas y las siguientes:
Debe cubrir las necesidades de la familia para que los suyos lo aprecien.
Debe hacer un testamento para que, si los dioses lo llaman, sus bienes sean repartidos justa y equitativamente.
Debe ser compasivo con los enfermos o los desafortunados y debe ayudarlos. Debe ser previsor y caritativo can los que quiere.
Debemos ser inteligentes para aprender bien nuestros oficios y así ganar más dinero.
Así que esta manera nos dice que tenemos que estudiar e instruirnos para que obtengamos un mejor salario, también tenemos que tener confianza en nosotros mismo para cumplir nuestros deseos y alcanzar todo lo que algún día soñamos.
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